Dragones, criaturas míticas divinas representan para los chinos la abundancia, la prosperidad y la buena fortuna. Son bellos, amigables y sabios y conjuran espíritus malignos errantes... No obstante, su poderosa presencia suscita el miedo a lo extraño, lo oculto, lo indescifrable.
El maestro de esta historia adoraba a estas fabulosas criaturas, hasta que una espantosa noche...
El hombre que amaba a los dragones
Acerca del autor
Autor
Valeria DávilaEncuadernación
Tapa Dura
Formato
21,5 x 29 cmsPáginas
32















