—¿Qué pasó? —preguntó Sebastián, mi esposo, cuando entró al baño y me vio en estado de shock. Sentada aún, con los crespos alborotados y el pantalón de la pijama en el piso, le estiré la mano. Él miró la prueba y, mientras sus gruesas cejas empezaban a correr hacia la coronilla y sus pupilas buscaban la salida de emergencia más cercana, dijo: —¿Qué significa eso? …
—¡Estoy embarazada! … —y rompí en llanto.
Las dichas del embarazo
Acerca del autor
Autor
Verónica Hurtado McCormickEncuadernación
Tapa Blanda
Formato
14 x 21 cmsPáginas
144















